lunes, 17 de octubre de 2016

Asgardia, el primer Estado independiente del Espacio (pero flojo de papeles)


En una conferencia brindada el pasado miércoles en París, un grupo internacional de investigadores, ingenieros, abogados, empresarios y aficionados a la ciencia ficción anunciaron un proyecto de una nueva Nación en el Espacio destinada a proteger a la humanidad y a promover el conocimiento. Según explicaron, su objetivo principal es crear un marco legal para la explotación del Espacio con independencia de las naciones terrestres.

En el sitio web del proyecto se afirma que Asgardia es “el prototipo de una sociedad libre y no restringida que tiene el conocimiento, la inteligencia y la ciencia como su núcleo, junto al reconocimiento del valor último de la humanidad y la vida humana”.


Esta futura “nación espacial” busca ser reconocida por las Naciones Unidas y, para esto, se propuso recolectar 100.000 peticiones de ciudadanía, a través de su página web. A la fecha, su objetivo fue ampliamente superado, y ya cuenta con más de 400.000 ciudadanos “asgardianos”.

Liderados por Igor Ashurbeyli, un ingeniero y científico espacial ruso, fundador del Centro Internacional de Investigación Espacial de Viena y miembro del comité de Science of Space de la UNESCO, Asgardia tiene por segundo objetivo desarrollar y lanzar un satélite en 2017, que se encargará de proteger a la Tierra frente a la basura espacial, las radiaciones solares y el impacto de asteroides.

Según explicaron sus impulsores, el proyecto de Asgardia se apoya en tres pilares: uno científico-tecnológico, uno filosófico, y otro de índole legal.

En cuanto al aspecto tecnológico, como mencionamos, busca desarrollar y poner en órbita sus propios satélites, con el objetivo de proteger a la Tierra y al Espacio (sí, suena a la Liga de la Justicia o a los Vengadores).

El filosófico se basa en un prototipo de una sociedad libre y sin restricciones, que favorezca el conocimiento, la inteligencia y la ciencia.

En cuanto al aspecto legal, pretende que el primer satélite no pertenezca a ningún país o nación terrestre, sino que sea un Estado independiente, con su propio ordenamiento jurídico y sus símbolos que la representen (bandera, escudo, himno, etc.).


¿Puede ser Asgardia considerada un Estado independiente?


La respuesta rápida y coloquial es que Asgardia está floja de papeles. El eje para analizar este tema desde una perspectiva legal se encuentra en los elementos que son necesarios para constituir un Estado, según el derecho internacional público. Si bien existen múltiples teorías y definiciones sobre los requisitos que definen un Estado, la mayoría concuerda con que sus elementos constitutivos son: población permanente, territorio definido, organización política (gobierno) y ser reconocido por otros Estados. Entonces, para el derecho internacional es necesario tener la mayor cantidad de casilleros tildados con estos requisitos. Veamos cómo le va a Asgardia.

Respecto del territorio, Asgardia no cuenta con un territorio definido y solo planea tener un satélite no tripulado. Esto choca de lleno con el Artículo VIII del Tratado del Espacio, que establece que “El Estado Parte en el Tratado, en cuyo registro figura el objeto lanzado al espacio ultraterrestre, retendrá su jurisdicción y control sobre tal objeto, así como sobre todo el personal que vaya en él, mientras se encuentre en el espacio ultraterrestre o en un cuerpo celeste”. Esto significa que un Estado reconocido en la Tierra (estatus del que carece Asgardia), ejercerá la jurisdicción sobre su "territorio" (en este caso, un satélite).

Otro obstáculo que presenta este nuevo Estado espacial es el de su población. Si bien Asgardia cuenta con miles de “ciudadanos”, ellos no son más que usuarios online de http://asgardia.space/, quienes comparten aficiones e intereses. Pero esto no es suficiente; el derecho internacional requiere que un Estado cuente con un conjunto de individuos que vivan en comunidad de forma permanente.

El siguiente elemento, que tampoco favorece a los “asgardianos”, es la ausencia de un gobierno independiente y soberano. Al momento, Asgardia no posee órganos e instituciones que la representen y dirijan. A su vez, y según su declaración, el gobierno de Asgardia permanecerá en la Tierra sujeto al gobierno y las leyes del país en el que reside. Esto es confuso y polémico a la vez. Es improbable que el gobierno del territorio donde resida el gobierno de Asgardia tolere la presencia de un gobierno extranjero dentro de su territorio. Y, por otro lado, sería un gobierno sometido a la soberanía de otro. La base legal y el sistema jurídico que utilizará esta nación todavía no se conocen, ni cómo van a interactuar con el cuerpo normativo que regula la relación entre los Estados. Tampoco sabemos si los Rusos cederán Star City a Asgardia o los estadounidenses, Cabo Cañaberal, para las fiestas patrias. O si Asgardia presentará un equipo para el Mundial de 2018. 

Siguiendo con nuestros casilleros, el último factor necesario es la capacidad de establecer relaciones con otros Estados del mundo. Para cumplir con este requisito, los impulsores del proyecto desean que las Naciones Unidas lo reconozca como un Estado independiente y, para ello, es que solicitan en su sitio web peticiones de ciudadanía. No obstante, es remota la posibilidad de que las Naciones Unidas otorgue el rango de Estado miembro a un país que no cuenta con territorio, población ni gobierno.

Por todo esto, es francamente improbable que Asgardia sea reconocido como Estado independiente -al menos en el corto plazo. Son pocos los detalles que se dieron a conocer, sobre todo en lo que respecta a las cuestiones de índole legal, que analizamos en este artículo. Sin embargo, este tipo de iniciativas, como la Elon Musk de colonizar Marte, generan un debate positivo y necesario sobre las normas que regulan la actividad espacial y la posibilidad de actualizarlas.

De todas formas, celebramos la nueva nación espacial, sus ideales, objetivos y el cambio de paradigma que propone; siempre es bueno saber que hay alguien que se preocupa por proteger la tierra de las amenazas cósmicas, después de los caballeros Jedi, obvio.

Desde este sitio saludamos a los ciudadanos de Asgardia, les damos la bienvenida al concierto de las Naciones y les recordamos que ante cualquier conflicto de carácter legal en el espacio, ya saben, beter call www.derechoespacial.org.


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